Según encuestas realizadas a través de Vitae, la mitad de todos los graduados de la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá consigue empleo antes de obtener su título, y un 30 % adicional encuentra trabajo en un plazo de seis meses después de la graduación. Los exalumnos creen profundamente en la universidad: un 94 % la recomienda a otras personas y un 88 % manifiesta que su título los ayudó a lograr sus metas profesionales.

Con estos tipos de indicadores positivos, muchas universidades estarían conformes con el servicio que prestan a los estudiantes y no tomarían medidas adicionales. Sin embargo, los directivos de Javeriana vieron la oportunidad de crear un plan de acción para mejorar aún más sus estructuras de apoyo a la empleabilidad. La universidad también deseaba aprovechar sus fortalezas, que incluyen su reputación como una institución líder, una estructura curricular multidisciplinaria y amplios recursos de aprendizaje experiencial y de emprendimiento, tanto para los estudiantes como para los exalumnos.

Para esta universidad era fundamental dar prioridad a su misión, que consiste en que los exalumnos contribuyan directamente a la transformación social. Al enmarcar la dimensión ocupacional como parte de un objetivo que trasciende al individuo, Javeriana optó por aumentar sus iniciativas para apoyar a sus estudiantes en la búsqueda de su propósito en la vida.